|
Realidad histórica:
Gracias al esfuerzo de algunos
científicos, se descubrió, durante los últimos dos
siglos, que existen grupos de bacterias, hongos y virus
cuya transmisión al ser humano se efectúa al mantener
relaciones sexuales pervertidas e indeterminadas entre
hombres-mujeres, mujeres-mujeres (el lesbianismo) y
hombres-hombres (la sodomía). Cada vez que aumente el
entorno de este tipo de relaciones, la sociedad estará
más amenazada con enfermedades epidémicas desconocidas,
porque los microbios, que originan estas enfermedades,
cambian continuamente de características, lo que
dificulta el combatirlas con medicamentos. Asimismo, el
cuerpo no logra combatirlos debido a su débil inmunidad
y el posible cambio de las propiedades de tales
organismos. |
|
Naturaleza del milagro:
El
hadiz del Profeta nos pone de manifiesto una ley
social general que podría pasar en cualquier sociedad
cuando ciertas cosas ocurren. Esta ley se compone de una
introducción y unas conclusiones: la introducción es la
extensión de relaciones sexuales ilícitas como el
adulterio, la homosexualidad o el lesbianismo en la
sociedad. Cuando tales relaciones se hacen normales y
aceptables, esto conduce a un estado de libertinaje en
la sociedad. Esta parte de la introducción se remite a
las siguientes palabras del Profeta:
“Si en una nación aparece la perversión sexual, se
extiende extendida y transmite entre la gente…”.
Los resultados obtenidos de este libertinaje son la
transmisión de enfermedades sexuales de una manera
epidémica y destructiva, y su aparición en nuevas formas
en generaciones posteriores. Lo dicho anteriormente se
lee en esta parte del hadiz del Profeta:
pues entre ellos se despliega la
plaga y otras enfermedades que no han llegado a conocer
sus antepasados”. Este
resultado se ha hecho realidad en muchos países
occidentales cuyos habitantes, que mantienen estas
relaciones ilícitas, aceptan estas prácticas, no sólo
como conducta social, sino que las hacen públicas con
todos los medios a su alcance.
En su libro Enfermedades Sexuales,
el Dr. Shofilld dice: Ante todas las relaciones
sexuales ilícitas, existe una actitud de tolerancia
negativa. No hay ningún sentimiento de vergüenza a cerca
de adulterio, la sodomía o de alguna otra perversión
sexual. Los Medios de Información han inculcado en las
mentes de las personas que tanto chicos como chicas no
deberían permanecer castos. La castidad del hombre o de
la mujer, en la sociedad occidental, se ha hecho una
cuestión vergonzosa. La permisión sexual está propagada
y apoyada por todas partes en los medios de comunicación
que consideran el libertinaje como algo normal.
Según la Enciclopedia británica:
“Los gays han salido de su entorno cerrado y ahora
actúan públicamente, ya tienen sus propios clubes,
bares, parques, playas, piscinas y hasta servicios”.
En Occidente, cientos de artículos,
obras teatrales, novelas y películas que elogian la
prostitución y la homosexualidad están por todas partes.
Algunos han aceptado la homosexualidad y el adulterio, y
los sacerdotes ahora bendicen matrimonios gays en
algunas iglesias europeas. Se han fundado también miles
de asociaciones y clubes con el objetivo de defender los
derechos del mundo gay. La introducción de tal ley
social se ha hecho realidad ¿Acaso se han hecho realidad
también los resultados?
Pues sí, las enfermedades sexuales
aparecieron de forma epidémica causando muchos dolores y
sufrimiento a los contagiados. Durante los últimos cinco
siglos, en más de una ocasión, desde que apareció la
plaga de la sífilis por primera vez en 1494, el mundo ha
visto olas arrolladoras de esta epidemia causando la
muerte de cientos de millones de personas y destruyendo
la vida de otros. El microbio que causa esta enfermedad
sigue cambiando sus características y ataca de nuevo el
cuerpo humano. La gonorrea también está sobre la cima de
la lista de enfermedades sexuales contagiosas. Siendo la
enfermedad sexual más difundida, esto aterroriza a
millones de personas porque deja estéril a la persona
infectada. Todas las enfermedades sexuales contraídas
por ser humano, que desobedece las instrucciones
celestes, causan mucho dolor y sufrimiento permanente.
Recientemente, apareció el Sida, cuyo virus
destruye el sistema inmunológico del ser humano; arruina
sus órganos, uno tras otro, causándole dolores
insoportables que no conocía la humanidad antes de su
descubrimiento en 1983. En definitiva, se ha hecho
realidad lo que dijo el Profeta . ¿No es esto otro
indicio de que Muhammad es un Mensajero verdadero de
Dios? |